Intoxicación por Cicuta

La cicuta, (conium maculatum) es una planta habitual en nuestro entorno. Se encuentra abunadantemente en terrenos poco cuidados, cunetas y prados que habitualmente no se cuidan o no se alojan en ellos animales. En muchos casos vemos caballos pastando despreocupadamente en prados con cicuta. Normalmente no la comen y pasa desapercibida y solo eventualmente se produce la intoxicación. Esta suele producirse, cuando el prado está muy pelado, y los caballos quieren comer cualquier vegetal, o cuando algún caballo la come compulsivamente a pesar de su sabor desagradable, de la misma manera que comen tierra, viruta o madera, y por último pueden ser afectados individuos viejos o enfermos, que sean susceptibles con consumos muy bajos.

Es una planta de la familia del perejil y del hinojo, muy fácilmente identificable. Se le llama perejil de las brujas. Flor pequeña, con diferentes inflorescencias y el tallo suele tener manchas rojas (maculas). Posee un olor característico, a urea u orina, desagradable, que puede ser detectado en el aliento del caballo o en el contenido gástrico cuando estamos realizando la necropsia del caballo afectado.

Las propiedades venenosas de la cicuta se conocen desde la antigüedad, y es sobradamente conocido que los griegos usaban su pócima para ser bebida por los condenados a muerte. Sócrates la hizo universalmente famosa. También se ha usado desde la antigüedad como planta medicinal La cicuta ha sido usada por sus propiedades antiespasmódicas y como analgésico para calmar dolores persistentes e intratables, como los producidos por el cáncer, neuralgias y artritis. Sin embargo, su uso es peligros, ya que la diferencia entre una dosis terapéutica y la dosis tóxica es muy pequeña.