Inmunocontracepción

En el año 1950 se han empleado los esteroides como método para la contracepción. Esto ha sido una gran ventaja farmacológica sin embargo se han hallado muchos inconvenientes como alta toxicidad, la transmisión de éstos en la cadena alimentaria, cambios en el comportamiento de los animales, dificultad en el transporte, alto riesgo para yeguas gestantes y un elevado coste económico. Estos inconvenientes sobre las hormonas esteroideas se aplican a animales salvajes, siendo su uso apropiado para humanos y perros. En el año 1986 se desarrolló un primer test con una vacuna antiGNRH en caballos salvajes en Cumberland Island National Seashore (USA).

En el año 1988 el test realizado fue con una vacuna antiPZP (zona pelúcida porcina) en animales salvajes en Assateague Island National Seashore (USA).

Se han obtenido buenos resultados de ambos test y se han probado además de en animales salvajes, como el ciervo, en animales de zoológico como el Equus Przewalskii y el elefante africano.

 

VACUNA FRENTE PZP

1. Mecanismo de acción:

La zona pelúcida es una lámina glicoprotéica de varias micras de espesor. Su componente acelular, secretado por el oocito en desarrollo, se llama membrana vitelina. La zona pelúcida participa en el fenómeno de adherencia del espermatozoide al oocito, induce la reacción acrosómica y participa en el posterior bloqueo para poliespermia. La glicoproteína que tiene el receptor espermático es la ZP3. La vacuna está hecha con la zona pelúcida de células huevo de cerda. Al inocular esta vacuna en el musculo de la yegua se estimula el sistema inmune para producir anticuerpos frente a la zona pelúcida porcina que al mismo tiempo actúa también frente a la de la yegua, por eso el ovulo no puede ser fecundado.