Manejo Reproductivo de la Yegua Vieja

La obtención de descendencia de yeguas viejas pero de alto valor genético hoy día se ha convertido en un reto para los veterinarios ya que los equinos demuestran sus aptitudes deportivas en una edad más avanzada.

Todas las yeguas a partir de los 15 años se deben considerar de baja fertilidad, aunque en algunos animales ésta disminución es más acusada que en otros; esta baja fertilidad tiene un origen multifactorial.

A continuación vamos a examinar los factores que afectan a la disminución de la fertilidad de las yeguas viejas:
- Declive de las funciones corporales
- Alteraciones de la ciclicidad
- Procesos degenerativos de la conformación anatómica
- Procesos degenerativos de la función uterina

Declive de las funciones corporales: el estado de salud y nutricional en general va a determinar en parte la eficiencia reproductiva de la yegua vieja; ya que la reproducción es una función “de lujo” para el organismo. Es importante llevar a cabo un adecuado programa de desparasitaciones y vacunaciones.

Es común en las yeguas viejas las alteraciones nutricionales por exceso o defecto de alimento. La pérdida o falta de peso indica un pronóstico muy pobre para la fertilidad y para la vida del animal, en cambio, las yeguas viejas obsesas suelen presentar alteraciones de la ciclicidad y baja fertilidad.

Generalmente la obesidad-infertilidad se asocia a alguno de estos procesos: enfermedad de cushing, síndrome metabólico equino o hipotiroidismo.

Alteraciones de la ciclicidad: las yeguas viejas presentan alteraciones en su ciclicidad y finalmente, a partir de los 20 años, pueden dejar de ciclar completamente.
Las yeguas viejas presentan anestros más profundos y prolongados que las yeguas jóvenes, produciéndose la ovulación al menos 2 semanas más tarde.
La fase folicular es más prolongada en las yeguas viejas, lo que conduce a un menor número de ciclos por temporada.

Se ha observado que las yeguas viejas presentan menor número de folículos por oleada y de menor tamaño en el momento de la luteolisis natural, y la tasa de crecimiento de estos folículos es menor. Estas alteraciones están asociadas a un aumento de las concentraciones medias de FSH y LH durante el ciclo y una disminución del pico de LH, lo que provoca un retraso en la ovulación y una mayor frecuencia de fallos en la ovulación.

No obstante, se ha visto que no hay diferencias en el tamaño y la concentración de progesterona secretada por el cuerpo lúteo entre yeguas jóvenes y viejas.

Las yeguas de 20 años o más parecen ovular a intervalos menos regulares que las yeguas jóvenes, se produce un alargamiento de la fase folicular, ovulaciones esporádicas y finalmente inactividad ovárica con ovarios de pequeño tamaño y folículos menores de 5 mm.