Rinoneumonitis Equina

La rinoneumonitis equina es una enfermedad de origen vírico producida por dos tipos diferentes de herpesvirus, el herpesvirus equino tipo 1 (EHV-1) y el herpesvirus equino tipo 4 (EHV-4). Mientras que el EHV-1 produce problemas respiratorios, abortos, mortalidad perinatal y mieloencefalopatía, el EHV-4 está asociado a patologías únicamente respiratorias. A pesar de los programas de vacunación desarrollados, su elevada incidencia, su rápido contagio de caballo a caballo y su amplia distribución en todo el mundo hacen que esta enfermedad suponga un riesgo alto para la salud del equino, ocasionando, además, graves pérdidas económicas.

CARACTERÍSTICAS DEL VIRUS

Los herpesvirus pertenecen al género Varicellovirus, dentro de la familia herpesviridae. Constan de una cadena doble de ADN envuelta en una cápside proteica icosaédrica. Está protegido por una fina envuelta lipídica con glicoproteínas. Esta frágil capa final hace que sea un virus con limitaciones para sobrevivir en el ambiente y muy susceptible a los desinfectantes comúnmente utilizados. [8] Comparando las secuencias genotípicas de ambos virus podemos observar únicamente diferencias en 42 nucleótidos, lo que genera la diferencia existente en la patogenicidad entre el EHV- 1 y el EHV-4. [8]

EPIDEMIOLOGÍA

Los herpesvirus son enzoóticos en la mayoría de la población equina. Muchos estudios documentan un gran número de caballos seropositivos a EHV-4 y en menor medida a EHV-1, pues en los adultos se produce una seroconversión del virus al tipo 4 [5,7].Los factores epidemiológicos más destacables son la temprana infección de los caballos jóvenes, afectando a un gran número de ellos, y el estado de latencia en el que queda el virus en los caballos adultos tras la infección. La presentación de ambos herpesvirus en potros menores de 3 meses nacidos de yeguas vacunadas no es común debido al paso de anticuerpos. El EHV- 4 es, principalmente, significativo en yearlings. En potros de 2 a 3 años confinados en centros de entrenamiento la aparición de la enfermedad respiratoria es en brotes agudos y de forma autolimitante y, también, está asociada al EHV-4. Los caballos mayores de 3 años de edad que han sido expuestos a la infección muestran evidencia serológica de reinfecciones por EHV-1 y EHV-4 [19]. Una característica muy importante de este virus es que puede quedar latente. La latencia se produce cuando después de una infección no es reconocido ni destruido por el sistema inmune, permaneciendo en el organismo durante toda la vida. Las zonas típicas donde el virus permanece latente son los ganglios del tracto respiratorio y el ganglio trigémino. Esta característica ha sido demostrada en el 40-60% de los caballos previamente infectados y representa un papel muy importante en la prevalencia del EHV- 1 y EHV-4, así como en su difusión. Es una situación reversible en la cual el genoma vírico, tras episodios de estrés o administración de corticoides a dosis altas, puede ser reactivado [8]. Cirugías, transportes, concursos, partos, lactación, temperaturas extremas y otras alteraciones en la vida del caballo pueden producir reinfecciones. Una vez que se ha reactivado el virus, se multiplica e invade el epitelio de las vías aéreas. En la mayoría de los casos no aparecen signos clínicos de enfermedad respiratoria por lo que representan una fuente de contagio importante. Cuando ocurre en una yegua gestante puede sufrir un aborto o puede no ser afectada, además, contagiará otras yeguas gestantes y podrán abortar. Si se produce en una hembra con potro, lo infectará y el virus podrá quedar en estado de latencia [5].