Patología de la articulación temporomandibular

La articulación temporomandibular articula la mandíbula  con el cráneo, a través de la apófisis condilar de la mandíbula con la fosa mandibular del hueso temporal.

Entre ambas superficies articulares se encuentra un disco o menisco cartilaginoso, que divide la articulación en dos compartimentos, dorsal y ventral. La articulación posee un ligamento rostral y otro caudal que la cohesionan. 

 

 

Los músculos masetero y temporal son los responsables principales del cierre mandibular y la apertura se realiza mediante la acción de los músculos digástrico, geniohyoideo y geniogloso, corriendo la inervación a cargo del 5º par craneal, el nervio trigémino, con sus ramas maxilar y mandibular.

La acción de esta articulación posibilita la masticación y es susceptible de sufrir diversas patologías que ocasionarán diferente sintomatología y problemática en los caballos afectados.

Diagnóstico

Los motivos de la consulta suelen ser variados. Normalmente se presentan molestias y protestas con la cabeza durante el trabajo.

Suele manifestarse con molestias en la conducción hípica, y en casos avanzados se observa atrofia de los músculos masetero o temporal.

Se pueden acompañar los signos clínicos específicos con pérdida de peso, falta de apetito, alteraciones visibles en la prehensión y masticación.

El diagnóstico será clínico, mediante inspección detenida de la región. La simetría de los músculos será un factor determinante. A continuación realizaremos la palpación de la región en busca de distensión articular o deformaciones óseas.