Prueba de Esfuerzo

 

Para que un caballo pueda desarrollarse como un atleta, todos los sistemas del cuerpo deben estar en buen estado de funcionamiento. Cuando uno o varios sistemas "se rompen", el caballo ya no es capaz de mostrar todo su potencial y el propietario, el jinete, y el entrenador se darán cuenta de una disminución en el rendimiento durante el entrenamiento y la competición. En algunos casos, la razón de la pérdida de rendimiento es bastante obvia - cuando el caballo cojea por una articulación inflamada, o cuando ha desarrollado rabdomiólisis por ejercicio, o presenta una secreción anormal por ambas fosas nasales, lo que sugiere un problema respiratorio. En esos casos, un examen clínico mediante procedimientos tradicionales y pruebas de diagnóstico por lo general permiten un diagnóstico específico.

Sin embargo, muchos problemas que dan lugar malos resultados son muy sutiles y muy a menudo, el caballo parece estar en forma cuando se examina en reposo. Este tipo de problemas sólo se hacen visibles durante el ejercicio, y alguna forma de prueba de esfuerzo por lo general se requiere para hacer un diagnóstico.

En este artículo se discute el uso de la prueba de esfuerzo en la evaluación de problemas de rendimiento. El objetivo es proporcionarle a usted, el dueño del caballo, una idea de los tipos de procedimientos disponibles y cómo estos se utilizan para diagnosticar los problemas relacionados con el rendimiento.

Tipos de Pruebas

Hay varias consideraciones importantes en el desarrollo de una prueba de esfuerzo para la evaluación de la aptitud y las razones de los malos resultados. En condiciones ideales, la prueba de esfuerzo debe imitar el tipo de ejercicio realizado por el caballo durante el entrenamiento y la competición. Además, la prueba debe ser estandarizada para que los resultados pueden ser comparados con los obtenidos de otros caballos. La prueba también debe ser repetible - cuando un caballo se somete a la prueba con el mismo ejercicio en varias ocasiones, esperamos que los resultados sean muy similares.

Si no es así, nuestra capacidad para detectar anomalías que subyacen se ve gravemente obstaculizada. Por último, y lo más importante, debemos ser capaces de controlar al caballo durante y después del ejercicio con el fin de evaluar la función de los distintos sistemas del cuerpo. Hay dos tipos principales de pruebas de esfuerzo. En primer lugar, un caballo puede ser trabajado en una pista de trabajo estandard (prueba de campo). En segundo lugar, la prueba de ejercicio puede llevarse a cabo en una cinta.

Cada una tiene ventajas y desventajas, y la elección dependerá de la finalidad de la prueba y el tipo de mediciones que deben ser recogidos. La principal ventaja de una prueba de campo es que el caballo se ejerce en su entorno normal (por ejemplo, un caballo de carreras en una pista) - el nivel normal de trabajo se puede lograr durante la prueba, y el jinete habitual puede trabajar con el caballo.