Nuevas técnicas en anestesia intravenosa

Isabel Santiago Llorente/María Villalba Orero
Servicio de anestesiología. Hospital Clínico Veterinario Complutense (Madrid)  

En los caballos la mortalidad durante el procedimiento anestésico no ha disminuido en los últimos 30 años siendo aproximadamente 1% en cirugías en las que no hay enfermedad sistémica concurrente. Este dato es elevado comparado con los obtenidos en medicina humana y de pequeños animales en los que el índice de mortalidad es 0,01% y 0,14 respectivamente. Normalmente, las anestesias de larga duración en los caballos se realizan con agentes volátiles, y la depresión cardiovascular que estos producen es la causa principal de las complicaciones anestésicas. La combinación de varios anestésicos intravenosos (TIVA) entre si o con agentes volatiles (PIVA) permite disminuir las dosis administradas y por tanto sus efectos indeseables.
Anestesia intravenosa total (TIVA) en procedimientos de larga duración
La anestesia intravenosa total consiste en la administración de fármacos anestésicos y analgésicos por vía endovenosa para conseguir un plano anestésico quirúrgico. Presenta ciertas ventajas frente a la anestesia inhalatoria como son la reducción en el coste del equipamiento, disminución de depresión cardiorrespiratoria, mayor analgesia, disminución de mortalidad y mejor calidad de recuperación. sin embargo presenta desventajas derivadas sobre todo de la acumulación de los fármacos administrados. En los caballos sobre todo se utiliza en procedimientos cortos en campo, pero para procedimientos largos el uso de TIVA se ha limitado a la combinación de agonistas de los receptores alfa2, relajantes musculares y ketamina y aunque la función cardiopulmonar se mantiene aceptable7-10, estas técnicas están limitadas en el tiempo por la acumulación de norketamina (metabolito activo de la ketamina) que produce malas recuperaciones con signos aparentes de sobredosis por ketamina10,11. Asi pues, los fármacos utilizados en los protocolos para TIVA deben tener propiedades farmacocinéticas que aseguren que ni estos ni sus metabolitos se acumulan si se administran en periodos prolongados.
El propofol es el fármaco anestésico de elección en procedimientos anestésicos de larga duración porque no tiene efecto acumulativo debido a su corta vida media y su rápida velocidad de aclaramiento . Sin embargo proporciona una analgesia escasa y produce depresión respiratoria marcada y cardiovascular moderada a las dosis necesarias para producir un plano anestésico quirúrgico12,13,14, por ello, no se recomienda su uso como anestésico único y se administra en combinación con otros fármacos anestésicos. La ketamina y medetomidina en infusión continua aportan propiedades analgésicas por lo que son fármacos que pueden ser coadministrados con el propofol, obteniendose una anestesia equilibrada y segura.
Es importante tener en cuenta que en este tipo de procedimiento (larga duración) es indispensable la administración de oxígeno al 100% para evitar la hipoxia e hipoxemia y, en ocasiones, si estas sobrepasan los límites clínicamente aceptables se debe recurrir a la ventilación mecánica.

 

Infusión ketamina-propofol

Se realiza la premedicación con agonistas de los receptores alfa 2 adrenérgicos y a continuación se administra propofol (3 mg/kg) o ketamina (2,2 mg/kg) y midazolam (0,04 mg/kg) para la inducción. Para el mantenimiento anestésico se infunde ketamina (3mg/kg/h) y propofol (0,16 mg/kg/min). La función cardiovascular se mantiene estable sin embargo se hace necesaria la aplicación de ventilación mecánica.