Anemia Infecciosa Equina

Fiebre de los Pantanos, Fiebre de la Montaña, Fiebre Lenta, Fiebre Malaria Equina, Enfermedad de Coggins

Importancia

La anemia infecciosa equina (AIE) es una enfermedad retroviral de los équidos, que se caracteriza por signos clínicos agudos y/o crónicos recurrentes, que pueden incluir fiebre, anemia, edema y caquexia en algunos animales. Muchos caballos presentan signos leves o inaparentes en una primera exposición y son portadores subclínicos del virus. Es probable que los propietarios, no se den cuenta de infección de sus animales, a menos que se realicen pruebas serológicas. Todos los caballos infectados, incluidos los asintomáticos, se convierten en portadores y son fuente de infección durante toda su vida. Los animales infectados deben ser sacrificados o deben permanecer aislados permanentemente de los otros équidos para evitar la transmisión.
Etiología
La AIE es causada por el virus de anemia infecciosa equina (VAIE), un lentivirus de la familia Retroviridae (subfamilia Orthoretrovirinae).


Especies Afectadas

Se informó que el VAIE infecta a todos los miembros de la familia Equidae. Los casos clínicos se presentan en los caballos y ponis (Equss caballus) y han sido reportados en mulas. Algunas cepas virales adaptadas a los caballos se replican en niveles bajos sin presentar signos clínicos en los burros (E. asinus); sin embargo, evidencias no publicadas, sugieren que las cepas asiladas y, de pasajes seriados en burros, pueden ser patogénicas para esta especie.

Distribución Geográfica

La AIE ha sido encontrada casi en todo el mundo. Este virus existe en los Estados Unidos y Canadá. Esta enfermedad parece estar ausente de pocos países, tales como Islandia y Japón. Transmisión El VAIE se transmite mecánicamente desde las piezas bucales de insectos picadores. En los caballos, este virus permanece en los leucocitos sanguíneos durante toda la vida, y también está presente en el plasma durante los episodios febriles. Los caballos sintomáticos son más propensos a transmitir la enfermedad que aquellos con infección inaparente. Después de posar sobre un portador asintomático, sólo 1 de cada 6 millones de moscas se convierte en un vector. También se han informado altos niveles de viremia en mulas, durante los estadios tempranos de la infección. Se han informado títulos significativamente más bajos en burros inoculados con ciertas cepas adaptadas a los caballos.