Francina Oliver

Durante la realización del periodo de estancias en la clínica equina con Álvaro Vázquez Goyoaga ha habido una gran afluencia de consultas de ámbito inespecífico, en las cuales los propietarios y/o entrenadores se aquejaban de signos como tropiezos, dificultad a la hora de reunir el caballo, cozes al salir al galope, incomodidad al ensillado o simplemente bajada del rendimiento deportivo. Las causas del dolor de dorso, son variadas, pueden ser primarias, las que asientan directamente en la propia anatomía dorso lumbar, y secundarias las que como reflejo de otras patologías mas distales, el dolor de dorso, no es mas que la contracción secundaria adicha patología.

Ejemplo de las alteraciones primarias pueden ser la contractura muscular debido al trabajo, el exceso de de reunión e hiperflexión, el tipo de montura, la actitud del jinete, etc. o alteraciones osteoarticulares de la columna. Las alteraciones secundarias pueden asentar de forma primaria en alteraciones articulares de corvejones o babilla, artritis, osteofitosis marginal, osteocondritis, desmitis crónica del supensor, ... En la mecánica del trabajo, se descartan mediante examen clínico la presencia de otras alteraciones. Se trata sintomáticamente el dolor dorsolumbar, y si la patología persiste o la respuesta al tratamiento es insatisfactoria, se podría intentar realizar pruebas diagnosticas mas sofisticadas, pero muchas veces el diagnóstico preciso es imposible o sumamente costoso.

El tratamiento, es muy variado, pero de menos a mas, solemos recomendar medidas ligeras como masajes, linimentos etc. Mas intenso puede ser el uso de fisioterapia, como laser o ultrasonidos y el esquema mas enérgico son las infiltraciones de la musculatura regional o de las zonas articulares o periarticulares de la columna. Por dichos motivos, en este trabajo, expongo la aproximación diagnóstica basada en la anamnesis y exploración clínica, sin contar con métodos diagnósticos complementarios y los tratamientos usados en patologías de dorso; haciendo especial hincapié en las infiltraciones.

Aproximación diagnóstica

Las causas que originan dolor en el dorso suelen ser difíciles de localizar con exactitud. En todos los casos requiere un examen clínico meticuloso, que suele ir acompañado de métodos diagnósticos complementarios. Aunque muchas consultas resultan en problemas serios de dorso, hay un elevado número de casos en los cuales el problema considerado por el dueño/jinete/entrenador es debido a carencias en el equipo o en una inadecuada forma de trabajar al caballo.
Primeramente, para abordar una consulta por dolor de dorso se debe empezar por una correcta historia clínica: edad, sexo, raza y uso del caballo. Los dueños/entrenador/jinete deberían poder responder a dichas preguntas que se deben recopilarse en primera instancia: - Fecha de adquisición del caballo
- Resultados del examen precompra
- Aparición y duración de los signos clínicos
- Tipo de trabajo al que es sometido
- Han empeorado o mejorado los signos clínicos
- Se le ha administrado algún tratamiento previo. Respuesta al tratamiento.
- Detalles del equipo y si ha sido cambiado (tipo de montura, sudadero, salvacruzes, cabezada..)