Alimentación del Caballo de Competición

Para intentar comprender la importancia de una adecuada nutrición de los caballos en el mundo de la alta competición, es necesario establecer una serie de consideraciones iniciales acerca de la fisiología del aparato digestivo de estos animales, así como de ciertos procesos metabólicos de los nutrientes y su importancia en el curso del entrenamiento.

Condición Corporal

El caballo es un animal herbívoro y monogástrico cuyo tracto gastrointestinal presenta una serie de particularidades que se deben destacar. En primer lugar y con respecto a la masa corporal tienen un estomago relativamente pequeño (capacidad aproximada de 8-15 litros) lo que hace que en aproximadamente media hora el 75% del alimento consumido se encuentre ya en el intestino delgado. Además y a diferencia de la mayoría de las especies animales el caballo no puede regurgitar o vomitar el contenido estomacal. Es por tanto un lugar en el que se producen escasos fenómenos de digestión. El intestino delgado (duodeno, yeyuno e ileon) tiene una longitud total de 15-22 metros y es dónde se produce la digestión de la mayor parte de la proteína y de la grasa, así como el 60% de los hidratos de carbono solubles. Junto con las vitaminas y los minerales, estos productos de la digestión se absorben en el ID. En el ciego y en el intestino grueso tiene lugar la digestión de casi toda la fibra cruda o celulosa y cerca del 50% de los hidratos de carbono solubles. La longitud total del ciego, colon mayor, colon menor y recto es de aproximadamente 8 metros con un a capacidad aproximada de 100 litros.
Definición de nutriente
Se denomina nutriente a cualquier componente de la dieta que sea necesario para la vida. Pueden actuar de diferentes formas: