Resonancia Magnética

La resonancia magnética (RM) es un método avanzado de obtención de imágenes superior en términos de capacidad diagnóstica y seguridad. Está basado en las propiedades magnéticas que tienen los átomos de hidrógeno (protones) del agua que componen las estructuras de los seres vivos al someterlos a la acción de un campo magnético Los protones (H+) al someterse a energías adecuadas mediante radiofreduencias u ondas de radio que produce un campo magnético externo (imán), son capaces de modificar su estado (se excitan). Al cesar esas radiofrecuencias los protones vuelven a su estado de equilibrio previo, devolviendo esa energía (señal). El cómo devuelven esa energía identifica su estado y localización en un tejido u órgano. Por medio de un procedimiento matemático y cálculo computacional, la señal es codificada en imágenes seccionales o tomográficas de cada parte del organismo, diferenciando cada pequeño volumen del resto y conociendo si su estado es normal o patológico.

Aplicaciones en Clinica Equina

Cabeza y SNC: la RM permite explorar la cabeza en su totalidad, y la región craneal y media del cuello hasta un punto que dependerá del tamaño del caballo.

Es de utilidad en la detección de:

  • Patologías vasculares como isquemia, hemorragia e infartación cerebral. Útil en la detección de encefalomalacia en casos por ejemplo de inyección intracarotídea.
  • Síndrome neonatal del potro
  • Meningitis, encefalitis o mielitis y abscesos medulares o cerebrales.
  • Afecciones de nervios craneales (facial, vestibular, locomotor,...).
  • Detección de alteraciones en la musculatura laríngea (hemiplejia laríngea).
  • Infecciones y/o inflamaciones de cualquier estructura de la cabeza, como bolsas guturales y senos.
  • Traumatismos craneoencefálicos.
  • Malformaciones congénitas en el sistema nervioso y vértebras cervicales.
  • Abiotrofia cerebelar.
  • Encefalomalacias por intoxicaciones y carencias nutricionales.
  • Epilepsia
  • Tumores
  • Enfermedades neurodegenerativas, como la lipofucsinosis.
  • Patología compresiva y degenerativa de la médula espinal y las raíces nerviosas, como el síndrome de Wobbler.
  • Patologías de órganos de los sentidos, particularmente de las órbitas