Técnicas para aumentar la calidad seminal en el caballo

Angela Muñoz Juarez/Marta Palomar Casas
EQUISAN Veterinaria Equina Integral

La leyenda cuenta que en 1322 un jefe árabe deseaba conseguir el semen del caballo rival, por lo que mando a un espía el cual recogió el semen de la vagina de una yegua que acababa de ser inseminada, lo diluyo con leche de camello y lo guardo en una bolsa de piel de cabra, luego este fue introducido en una yegua y al año siguiente nació un potro y así fue como se realizó la primera inseminación artificial.

 

Con la inseminación artificial se han conseguido numerosas ventajas ya que se aprovecha al máximo el potencial genético de aquellos sementales de alta calidad, se mejora el control sanitario disminuyendo la transmisión de enfermedades, disminuye las posibilidades de producirse daños tanto en el semental como en la yegua, permite la extracción de semen en aquellos caballos que tengan lesiones que le impidan realizar la monta, mejora el resultado de la fertilidad y facilita la implantación de programas de sincronización y cruzamientos.

La inseminación artificial también cuenta con algunas desventajas como son el completo conocimiento de la técnica, detectar el momento óptimo para realizar la inseminación y el coste del equipo. Algunos de los problemas de la inseminación artificial son: que en los caballos de Pura Sangre Inglés no está permitido el uso de la inseminación artificial, esta prohibición está basada en el posible mal uso de esta técnica como por el abuso de la misma, además presenta otro problema es que los porcentajes de concepción que se alcanzan cuando se utiliza semen congelado en yaguas son más bajos que cuando se utilizan en el ganado bovino.

Para poder llevar a cabo la inseminación artificial, es necesaria la recolección de semen de un semental equino. Existe diferentes métodos para recolectar el semen; mediante el empleo de un condón o de una vagina artificial. Esta última proporciona mejores resultados y permite obtener muestras menos contaminadas.

Tras la recolección del semen, es necesario evaluar el mismo con el objetivo de evitar la contaminación y mantener un grado alto de pureza y fecundidad. Para verificar que el semen es de buena calidad se valoran los siguientes parámetros (1):

Una vez recolectado y examinado el semen, se procede a su conservación. Actualmente no se cuenta con una técnica adecuada para diluir y almacenar el semen equino. Si se reduce de 2ºC hasta 4ºC la temperatura del esperma, evitando que entre en contacto con el oxígeno, los espermatozoides pueden conservar su capacidad fecundante hasta 24-48 horas tras la recogida del eyaculado. La temperatura óptima de conservación es entre 5-15ºC. No obstante, el semen también puede conservarse a temperaturas de congelación nitrógeno líquido (-170ºC) siendo la viabilidad infinita mientras no se pierda la cadena de frio.