Enfermedades Articulares

 

La artritis se puede definir como una inflamación de la articulación. No es un término específico y describe superficialmente la naturaleza de las distintas patologías que afectan a las articulaciones del caballo. Se precisa por tanto realizar realizar diagnósticos específicos para tratar adecuadamente la enfermedad y poder dar un pronóstico.

Se distinguen tres grupos  de articulaciones:

1.- Sinartrosis: articulaciones sin movilidad.
2.- Anfiartrosis: articulaciones con poca movilidad.
3.- Diartrosis: articulaciones con movilidad.

Existe otra clasificación basada en la naturaleza del tejido conectivo presente en las mismas y estas dos clasificaciones se interrelacionan de forma que los huesos de las sinartrosis y de las anfiartrosis están conectadas por tejido fibroso y cartilaginoso, mientras que los componentes óseos de las diartrosis, aunque están cubiertos por cartílago hialino, están completamente separados dentro de la cavidad articular y envueltos por la membrana sinovial.

Las sinartrosis se encuentran fundamentalmente en el cráneo, donde las placas óseas se unen firmemente a las adyacentes por membranas fibrosas o cartilaginosas. Las anfiartrosis se caracterizan por la presencia de discos aplanados de fibrocartílago que conectan las superficies articulares, como sucede en las vértebras. Las diartrosis incluyen la mayoría de las articulaciones de las extremidades y son por tanto las responsables de la mayor parte de los cuadros de cojera en el caballo.

La articulación diartrodial o sinovial consta de superficies articulares de hueso cubiertas por cartílago articular, una capsula articular, una cavidad donde se encuentra el líquido sinovial y ligamentos asociados. La cápsula articular se compone a su vez de dos partes: la superficie fibrosa, localizada externamente y que se continua con el periostio o el pericondrio, y la membrana sinovial que cubre la cavidad sinovial en aquellas partes donde no hay cartílago articular. Histológicamente la porción fibrosa de la capsula articular se compone principalmente de fibras de colágeno.

La membrana sinovial tiene una coloración blanco amarillento, aunque puede verse de color rosáceo en casos de traumas incidentales. Se caracteriza por presentar en determinadas zonas vellosidades. Histológicamente la membrana es un tejido mesenquimatoso modificado y consta de dos capas. La íntima, que va pegada a la cavidad articular y cubre una capa más profunda de tejido conectivo denominada capa subsinovial o subintima. La intima esta formada por los sinoviocitos de los que encontramos el tipo A que serian los equivalentes a los macrófagos y el tipo B equivalentes a los fibroblastos.

Cada articulación tiene un doble aporte nervioso. Por un lado nervios articulares específicos que llegan a la cápsula articular como ramas articulares independientes de los nervios periféricos adyacentes y por otro lado por ramas articulares inespecíficas y que nacen de nervios de músculos relacionados.