Anestesia Epidural en Caballos

Patricia Bazán Lorden

EQUISAN Veterinaria Equina Integral

La analgesia epidural consiste en la aplicación de un analgésico en el canal medular, concretamente en el espacio epidural. En este caso, bloquea las raíces nerviosas que inervan las regiones caudales del animal, proporcionando analgesia de los miembros posteriores y vísceras pélvicas y genitales sin pérdida de la función motora de los miembros posteriores.

Descripción anatómica

El canal vertebral está protegido en su parte ventral por los cuerpos vertebrales, lateral y dorsalmente por los arcos de las vértebras. Las vértebras están unidas entre sí por el ligamento ancho y por los ligamentos amarillos. Entre las vértebras, el canal presenta aberturas por lo que salen los nervios espinales y los vasos sanguíneos, llamados orificios intervertebrales. En la región sacra, los cuerpos vertebrales y las apófisis transversas están unidas entre sí y carentes de agujeros intervertebrales.

El interior del canal vertebral está recubierto por el endostio y en su interior se encuentra la médula espinal rodeada por las meninges.

La médula espinal, se divide en función de la región anatómica donde se encuentra en: cervical, torácica, lumbar y sacra. Es la encargada de transportar los impulsos desde el encéfalo hacia los nervios espinales y viceversa.

El canal vertebral está recubierto por su interior por las meninges. Las dos primeras tienen función protectora mientras que la última tiene función nutritiva.

Las meninges son unas membranas conjuntivas que rodean por completo a la médula espinal. Forman tres capas, que son de fuera adentro: duramadre, aracnoides y piamadre. La duramadre (o endostio que recubre el interior del canal) es una capa fibrosa rodea también a las raíces espinales dorsales y ventrales hasta los orificios intervertebrales.

Entre la duramadre y la pared del canal raquídeo (periostio vertebral) hay una cavidad llamada CAVIDAD EPIDURAL o zona extradural. Está ocupada por tejido graso, vasos linfáticos y vasos sanguíneos. Por este espacio discurren los nervios espinales hasta los orificios intervertebrales. Es importante evitar este plexo sanguíneo cuando se realizan punciones de la cavidad epidural, para no provocar posibles hemorragias.

Entre la duramadre y la aracnoides, se encuentra un espacio muy leve, denominado CAVIDAD SUBDURAL. Por el cual circula líquido intersticial, que baña y nutre las células de las diferentes estructuras.