Hernia Diafragmática

Angela Muñoz Juárez
EQUISAN Veterinaria Equina Integral

Introducción

Existen dos tipos de hernias diafragmáticas que son las hernias diafragmáticas congénitas y las adquiridas o traumáticas.

Hernias diafragmáticas adquiridas

Son las hernias diafragmáticas postraumáticas tanto torácicas como abdominales que dan lugar a una comunicación entre la cavidad del tórax y el abdomen dándose como resultado un paso de vísceras abdominales hacia el tórax. Los animales afectados pueden presentar sintomatología respiratoria o síntomas de cólico. El diagnóstico se realiza por medio de la ecografía, radiografía y palpación rectal. En este último procedimiento se podrá palpar un desplazamiento de las vísceras hacia craneal. El tratamiento es quirúrgico, en el cual se deberán recolocar las vísceras y valorar la viabilidad de las mismas. Si el estado de éstas no tiene compromiso vascular, se deben colocar y cerrar el orificio del diafragma, en cambio si las vísceras presentan compromiso vascular se debe plantear su resección en función a las posibilidades de vida del animal.

Hernias Diafragmáticas Congénitas (HCD)

Son aquellas hernias que presentan un defecto musculoesquelético congénito definido por la presencia de un orificio en la parte tendinosa o muscular del diafragma, permitiendo así el paso de las vísceras abdominales hacia el tórax.

Este tipo de defecto en los caballos no es frecuente y suele estar asociado a la muerte fetal intrauterina, obstrucción intestinal intermitente o de manera más rara con cólico mortal en recién nacidos.

Dependiendo del tamaño del orifico diafragmático se puede observar una hipoplasia pulmonar unilateral y una malposición de los órganos abdominales entre los cuales se pueden encontrar partes de intestino delgado y más raro hígado, bazo y estómago pasando al tórax. Las hernias diafragmáticas congénitas pueden estar asociadas con malformaciones esqueléticas concurrentes, malformaciones que afectan al sistema urogenital o con defectos cardiacos, pero no son frecuentes.