Arteritis Viral Equina

La arteritis viral equina (AVE) es una enfermedad contagiosa que afecta al aparato respiratorio de equinos, denominada así por las lesiones inflamatorias características inducidas por el virus causal en los vasos sanguíneos más pequeños, sobre todo las arteriolas del animal con una infección aguda [1,2]. Identificada dentro del complejo "aborto-influenza equino" durante muchos años, la AVE fue finalmente identificada como una enfermedad etiológicamente separada después de un brote de enfermedad respiratoria y abortos en una finca de cría de Standardbred cerca de Bucyrus, Ohio en 1953 [3]. Basado en informes en la literatura veterinaria de fines del siglo diecinueve, existen muy pocas dudas que una enfermedad clínicamente idéntica ó muy similar descrita con diferentes nombres (celulitis epizoótica, ojo rosado, pferdestaube, etc.), ya estaba presente en Europa durante el siglo anterior [4-7].

 

La AVE no despertó mayor interés como una enfermedad viral del equino durante los 30 años posteriores a su identificación y mucho menos como una causa para la preocupación con respecto al tránsito internacional [8]. Sin embargo, esto cambió dramáticamente, después de un brote en un número significante de granjas de cría de Pura sangre en Kentucky en 1984 [9]. El temor que una cepa altamente patogénica del agente viral había emergido, sumado a la creencia que la mayoría de las poblaciones equinas eran susceptible al virus, produjo una reconsideración sobre la importancia de la enfermedad en el sector de producción equina a nivel mundial [10]. Se impusieron restricciones severas en el movimiento de caballos con títulos positivos de anticuerpos contra el virus. En los años siguientes, estas medidas se fueron aliviando grandemente, poniendo un mayor énfasis actualmente en controlar el comercio internacional de los sementales portadores y semen infectivo los que frecuentemente han sido implicados en la diseminación del virus dentro y entre los países [11-14].

Algunos sostienen que el nivel de importancia que se le dio a la AVE desde 1984 injustificado, [15-17], manteniendo, no sin justificación que hay otras enfermedades infecciosas equinas de mayor importancia en veterinaria que no están tan rigurosamente reguladas internacionalmente [17]. Sin tener en cuenta cuan válidas puedan ser estas afirmaciones, hoy en día hay propietarios, veterinarios y oficiales de salud que todavía perciben a la AVE como una amenaza significativa para las poblaciones equinas a nivel mundial.

Etiología

La Arteritis viral equina (AVE) es causada por un virus ARN pequeño, envuelto, el virus de la arteritis equina (VAVE) que es el virus prototipo del género Arterivirus, familia Arteriviridae, orden Nidovirales [1,18,19]. Basado en su estructura genética y su estrategia de replicación, otros tres virus han sido clasificados en el mismo género y familia, el virus incrementador de la deshidrogenasa láctica de ratones, el virus de la fiebre hemorrágica del simio y de mayor importancia, el virus del síndrome respiratorio y reproductivos porcino; [20] que produce grandes pérdidas económicas en las poblaciones porcinas en América del Norte, Europa y otras partes [21].

Toda la evidencia acumulada indicaría que la infección natural con AVE se restringe a los miembros de la familia Equidae [8]. El virus no se transmite a los humanos. Basado en extensos estudios comparativos a nivel antigénico y genómico, solo se ha detectado un serotipo mayor del virus de AVE, denominado la cepa Bucyrus [8,22]. No obstante, se ha demostrado una considerable diversidad geográfica y