Técnicas Diagnósticas de la Enfermedades Urinarias

La exploración clínica de las vías urinarias en caballos incluye la historia clínica, explorar los genitales externos, observar el acto de la micción desde la distancia, analizar la orina y realizar una exploración física de las vías urinarias mediante inspección y palpación.
Las enfermedades del tracto urinario suelen venir anunciadas por un cambio en los hábitos urinarios del caballo, tales como intentos frecuentes de orinar (con o sin molestias) y/o un cambio tangible en la calidad y el volumen de orina eliminada.

  1. Examen del tracto urinario por vía rectal.
  • Riñones.

Los riñones de los équidos no se pueden palpar a través de la pared abdominal, debido al gran grosor y la rigidez de dicha pared, pero pueden palparse por exploración rectal.
Sólo el riñón izquierdo es accesible por vía rectal. Tiene forma de judía (18 cm de longitud x 10-12 cm de anchura x 5-6 cm de grosor) y superficie lisa. Se localiza ventral a la última costilla y a las primeras dos o tres apófisis transversas lumbares. Su polo caudal se palpa en el techo del abdomen a la derecha de la línea media; habitualmente a la distancia del brazo. Normalmente es indoloro y algo móvil.
El riñón derecho sólo se hace palpable cuando está muy dilatado y/o desplazado.

  • Uréteres.

Es absolutamente imposible palpar cualquiera de los dos uréteres, debido a su pequeño diámetro (6-8 mm) y a su trayecto subperitoneal a lo largo de la musculatura pélvica hasta la vejiga.
Cuando los uréteres son palpables es muy probable:

  • aumento de tamaño bilateral, debido a procesos inflamatorios, como la pielonefritis, ureteritis o cistitis.
  • aumento de tamaño unilateral, debido a la presencia de un cálculo ureteral, de un absceso o de un hematoma.
  • Vejiga.