Barefoot

Irene Miguel Chousa

EQUISAN Veterinaria Equina Integral

El barehoof o barefoot consiste en una técnica de manejo sin herradura del casco del caballo, que se ha instaurado como una revolución en cuanto al cuidado del equino, ampliamente desarrollado en todo el mundo y en auge en España.

Se trata de un cuidado y mantenimiento del casco del caballo mediante técnicas, también empleadas en el herraje moderno, que se basan en estudios de anatómicos del pie del caballo y de su funcionamiento interno y externo.

La célebre frase de “sin pie no hay caballo”, de origen griego y usada en la época moderna por los hipiatras franceses, deja clara la importancia de un casco sano y fuerte, ya que permite al animal gozar de un bienestar apropiado y tener una buena vida acorde con la disciplina que practique, siempre que esté acompañado de un buen manejo, alimentación y cuidados veterinarios apropiados.

La herradura se inventó hace más de 1.500 años y, desde entonces, ha supuesto una extraordinaria herramienta en el manejo y cuidado del caballo, pero, si ha funcionado tan bien durante tanto tiempo ¿cómo se explica el auge que está teniendo el Barehoof?

Recuerdo Anatómico del Casco

El casco es una estructura viva, que crece en función de su desgaste. Su dureza se rige por el terreno en el que habite el caballo y el tiempo que esté en movimiento. En la forma y crecimiento del casco intervienen diversos factores, tales como el peso (del que dependerá su diámetro), la alimentación, el trabajo que realice el caballo, la humedad (que puede hacer variar el tamaño si el ambiente es seco) y el herraje, sin duda, el factor más determinante.

Se trata, pues, de un elemento muy relevante dentro de la anatomía equina. Su estructura epidérmica, que rodea la porción distal de la falange del equino, está en contacto inmediato con el suelo y, aunque parece una estructura inerte, realiza una función primordial, ya que protege los huesos, tejidos blandos y terminaciones nerviosas de la zona. Además, trabaja como una bomba ayudando al corazón, bombeando unos 4 litros de sangre con cada 20 pasos. Al pisar, el casco se flexiona y abre, dejando entrar sangre y, al levantar el casco del suelo, expulsa la sangre manteniendo un movimiento y aporte sanguíneo constante.

Anatomía externa: en la parte externa del casco, encontramos 2 estructuras que comprenden el estuche córneo del casco: