Síndrome Metabólico en la Yegua Gestante

Beatriz Cuesta de Juan

EQUISAN Veterinaria Equina Integral

El síndrome metabólico se manifiesta como un deterioro del metabolismo energético por parte de todos aquellos órganos implicados en el mismo fruto de la suma de una serie de factores de riesgo, siendo estos: la genética, el estado hormonal y sobretodo una sobre nutrición con la consecuente acumulación de grasa. Todo ello conduce a una hiperinsulinemia derivada de una resistencia a la insulina, hipertensión, inflamación crónica y microalbuminemia(1).

El tejido adiposo no actúa únicamente como reserva de energía, sino que tiene función endocrina, es decir, produce hormonas. Por lo que mantener una nutrición adecuada en los animales es de gran importancia. La cantidad normal de tejido graso en un caballo es del 5%. (1).


Fuente: TheHorse.com

Esta enfermedad se asemeja mucho a la conocida en humanos, pero se han encontrado diferencias en la afección vascular que conlleva. En humana afecta los vasos coronarios, mientras que en caballos es más alta la posibilidad de sufrir laminitis, siendo la consecuencia más grave que puede afectar a los rendimientos del caballo o ser razón de eutanasia. Es un síndrome que esta relacionado con factores predisponentes como la obesidad y la resistencia a la insulina, pero no todos los animales obesos presentan resistencia a la insulina y viceversa.

La laminitis es producida por la inflamación y la isquemia del tejido dérmico digital dando lugar a la destrucción de las uniones interlaminares, que son el único agarre de la falange digital en el interior del casco. (1)(2).

La obesidad ya es un problema como tal, pero además está relacionada con el aumento de la expresión de citoquinas inflamatorias, causando estados de inflación leves a través del reclutamiento de macrófagos en el tejido graso debido al incremento de la expresión genética de la proteína 1 quimiotáctica de monocitos (MCP-1) y de los factores de necrosis tumoral (TFN) en yeguas.

Por otro lado, la obesidad afecta a la producción de adinopectina (ADIPOQ) disminuyendo su concentración plasmática y aumentando la de leptina y proteína de unión al retinol 4. (3).

El tejido adiposo al comportarse como un órgano endocrino secreta adipocitocinas (leptina, adiponectina y factor de necrosis tumoral alfa) que influyen en el desarrollo de la sensibilidad a la insulina (2)(4).

La adiponectina por su efecto antidiabético podría ser usada como tratamiento para este síndrome. Sin embargo, la resistina y el TFN aumentan a medida que avanza la preñez, esta cantidad se relacionan con la baja sensibilidad a la insulina que se desarrolla en los últimos meses de la gestación. (2).