Problemas de Dorso en el Caballo

En los deportes de competición como las carreras, el salto o el completo se incrementa el riesgo de lesiones de columna en los caballos. Se calcula que alrededor del 1% de cojeras en el caballo están relacionadas con el dorso, con mayor incidencia en trotones, completo, caza, doma y raid.

La capacidad del caballo de absorber el choque en las uniones inttervertebrales es más reducida que en el hombre y en otros animales. Sus discos intervertebrales tienen un núcleo más sólido por lo que la columna vertebral es una estructura más rígida. El único punto donde se puede dar un movimiento de rotación (latero-lateral) mayor se produce es un la unión lumbosacra. En los caballos trotones, el movimiento característico incrementa la rotación en ese área lo que puede dar lugar al desarrollo de artritis en esa articulación.

Se cree que la mayor parte de problemas crónicos en el dorso son el resultado de leves inestabilidades de la articulación sacroilíaca.

Otros músculos y ligamentos en el área pélvica, como los ligamentos sacroilíacos, sacroisquiáticos y los iliolumbares estabilizan y sostienen el área lumbar y la pelvis. Pequeños tirones causados por exceso de trabajo,  caídas, hiperflexión,... pueden causar rotura ligamentosa y muscular y por tanto cojera.