¿Cómo sabemos si un caballo padece una alteración hepática?

Las alteraciones hepáticas en el caballo pueden llegar a ser frecuentes, pero el problema es que muchas de éstas son subclínicas y pueden pasar desapercibidas inicialmente. La enfermedad hepática leve o moderada puede no presentar signos clínicos evidentes hasta que la enfermedad está muy avanzada. La insufiencia hepática se produce cuando hay una pérdida de al menos 60-80 % del parénquima hepático. Para comprender los problemas y signos clínicos que se producen en los caballos con alteraciones hepáticas se requiere un conocimiento mínimo de las funciones y el metabolismo hepático:

- El hígado sintetiza diversas proteínas, incluyendo factores de coagulación y fibrinólisis, albúmina, proteínas de transporte (haptoglobina, transferrina, etc) y proteínas de fase aguda.
- El principal subproducto tóxico del catabolismo de los aminoácidos es el amoníaco, que se elimina mediante la formación de ácidos o conversión en urea.
- El hígado interviene en la regulación de la síntesis, el almacenamiento y la liberación de glucosa, ácidos grasos y triglicéridos.
- Respecto a la bilis: es producida por los hepatocitos y se excreta a través de los conductos biliares que convergen para formar el conducto hepático. Este conducto va a desembocar en la zona proximal del duodeno. El hecho de no existir vesícula biliar en el caballo hace que el flujo de bilis sea continuo.
- La bilirrubina es un producto de degradación de la hemoglobina, la mioglobina y otros pigmentos. Esta bilirrubina no conjugada (también conocida como indirecta) se une la albúmina para ser transportada al hígado. Una vez en el hígado la bilirrubina se une a otro transportador, la ligandina, y posteriormente se conjuga con glucurónido para crear la bilirrubina conjugada (o directa). Esta bilirrubina conjugada se excreta a través de la bilis en el tracto intestinal, donde se reduce por la microflora a urobilinógeno y estercobilina. (Dando el color amarillo-marrón característico a las heces).

Signos clínicos

Los signos clínicos relacionados con una alteración o insuficiencia hepática son variados, además la mayoría de éstos son inespecíficos y se manifestarán dependiendo de la magnitud y la duración de enfermedad. Uno de los signos clínicos más frecuentes es la ictericia (coloración amarilla de las mucosas provocada por acúmulo de bilirrubina, Fig.1), en casos de ayuno o hemólisis también puede aparecer, por lo tanto debemos descartar estas causas previamente.

En algunos casos también puede aparecer pérdida de peso, anorexia, cólicos leves o alteraciones dermatológicas. La incidencia de los cólicos recurrentes en los caballos es aproximadamente un 16% y de éstos sólo el 3% va a estar relacionado con problemas hepáticos, por lo tanto es un diferencial que debemos tener en mente pero no va a ser lo más frecuente. También pueden aparecer cambios en el comportamiento relacionados con alteraciones neurológicas, concretamente encefalopatía.